Fotografiar con el cuerpo.
Lisette Model
Llega a mis manos esta autora en formato de libro 15x15 recién traído de Buenos Aires. Perteneciente a la colección Phaidon de Maestros de la fotografía.
"Dispara desde el estómago". Éste es un de los consejos más célebres que la fotógrafa austriaca Lisette Model daba a sus alumnos (una generación de fotógrafos que incluye a Bruce Weber, Diane Arbus o Larry Fink). Pero antes de convertirse en maestra, en parte por miedo a la persecución política, dedicó dos décadas de su vida a fotografiar "con libertad" y con una mirada crítica a la gente y las calles.
-Comprendí que lo que me fascinaba de la fotografía era el instante. La fotografía es el arte de la milésima de segundo que revela imágenes y aspectos de la vida que resultan prácticamente invisibles para el ojo.- contaba Lisette.


Elise Seybert (1901-1983), más conocida como Lisette Model, nació en Viena. Su padre un hombre rico y cultivado la introduce primeramente en el mundo de la música, recibiendo clases de piano con Arnold Schoenberg. Durante la Primera Guerra Mundial a la familia le empiezan a ir mal los negocios y tras la muerte de su padre viaja a París con su madre y su hermana. Abandona la música y se inicia en la pintura. En 1933 se empieza a interesar por la fotografía.
Con sólo 30 años Lisette empezó a explorar el mundo, pero inmediatamente adoptó un estilo irónico y muy personal con el que plasmó, en primer lugar, a Francia y, luego, a Estados Unidos de la segunda mitad del siglo XX, desde las playas públicas de Coney Island a los clubes de jazz, desde la riqueza ociosa de la Fifth Avenue, a la simplicidad de los barrios. Se trata siempre de imágenes agudas e insospechadas, a veces grotescas y otras caricaturescas.
Sus series fotográficas más conocidas van: desde un brillante retrato de la sociedad adinerada y algo perezosa de la Costa Azul en los primeros años Treinta, a la serie de instantáneas tomadas en un famoso local neoyorkino donde los rechazados por la sociedad eran huéspedes de honor y el arte se comía sin cuchillo y tenedor; pasando por un sinfín de fotografías que sacan a la luz, directamente y sin esfuerzo, el corazón de Nueva York, de Reno, de Las Vegas.
Infiernos metropolitanos entonces como ahora. Si no fuera por los vestidos, los zapatos, el maquillaje o el brillo sin tiempo de estrellas ya desaparecidas como Frank Sinatra, Louis Armstrong, Ella Fitzgerald, nos quedaríamos con la sensación de que estas imágenes han sido tomadas antes de ayer en una calle cualquiera de esas ciudades.


-La gente piensa siempre que lo que hago es sarcástico, sin embargo yo no lo creo en absoluto... Tengo la sensación de que todas las personas que fotografío poseen una personalidad fuerte.- aclaró.
El contraste, su particular punto de vista y los contrapicados son otras de las características de su obra. Para Lisette, fotografiar era un medio de detección. Ella formulaba preguntas y esperaba encontrar las respuestas en las imágenes.





raul dijo
Hola Laura, buen posteo...guarda cierta similitud con la obra de Fufo no te parece? saludos. RG
25 Marzo 2011 | 02:34 PM