“La fotografía es un secreto que habla de un secreto. Cuanto mas te dice, menos te enteras"
ARBUS DIANE (1923-1971)
"En 1971, cuando Diane Arbus se suicidó, ya tenían fama sus desconcertantes fotografías de seres extravagantes y excéntricos. Un año después de su muerte, se exhibieron en la bienal de Venecia ampliaciones de diez de sus fotos de esos seres (enanos, travestis, nudistas). Poco tiempo después se inauguró en el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York una gran muestra retrospectiva de su obra..., 250.000 personas acudieron a ver retratos de Arbus tan sobrecogedores como The Jewish Giant y The Man in Hair Curles.
Diane Arbus (cuyo nombre de nacimiento era Diane Nemerov) nació en Nueva York, Estados Unidos en 1923. Adopto el apellido de su marido Allan cuando tenía 18 años. Hija de una familia adinerada, se quejaba de haber sido "demasiado cuidada" en su piso de la quinta avenida. Algunas de sus primeras fotografías famosas son de niños luchando con su energía y su desesperación por sus limitaciones psíquicas o físicas, como "niño exasperado con una granada de mano de juguete" tomada en central Park en 1961, esta formaría parte de su serie en que fotografió a niños ricos "ya que yo también soy una niña rica" diría sobre esta serie.-
En 1967, después de su gran exhibición en el MOMA en una entrevista para la Newsweek comento de la irrealidad en la que ella decía que había crecido: "Es irracional haber nacido en un cierto lugar y un cierto momento y de ser de un determinado sexo. Es irracional que uno pueda cambiar muchas circunstancias y que no pueda cambiar muchas otras. La simple idea de haber nacido rica y judia es parte de esa irracionalidad. Pero si naces siendo algo, podes tener la osadía (la aventura) de ser otras diez mil cosas"
Empezó como fotógrafa de moda y publicidad, trabajando para la revista Harper's Bazaar, asistiendo primero y luego en sociedad con su marido. Conoció a artistas como Robert Frank o Walker Evans.-
Entre 1955 y 1957 fue alumna de Lissette Model, de la que recogió un realismo crudo y aprendió a captar lo particular para alcanzar lo general. A partir de los años 60 se dedico a retratar a la población marginal americana: Lisiados, minusválidos, gente con deficiencias mentales, travestis, gente de la calle y sus casas...y sus asilos. Con sus fotos da la impresión de querer enseñarnos que todos nosotros somos monstruos, solía decir "si observamos la realidad desde bastante cerca (...), esta se hace fantástica"
La película de Tod Browning, Freaks, fue importante en su trabajo. Patricia Bosworth escribe: "De llevó a Diane a ver Freaks, la película de Tod Browning, de 1932; Dan Talbot la había reestrenado en el New Yorker Theatre, del Upper West Side, que era de su propiedad. La película cautivó a Diane, porque los monstruos no eran imaginarios sino reales, y esos seres -enanos, idiotas, contrahechos- siempre habían sido para ella motivo de atracción, de reto y de terror, porque constituían un desafío a muchas convenciones. A veces, Diane pensaba que su terror estaba vinculado a algo que yacía en lo más profundo de su subconsciente. Cuando contemplaba el esqueleto humano o la mujer barbuda pensaba en un ser oscuro y antinatural que llevaba oculto dentro de sí misma. En su infancia le habían prohibido que mirara todo lo que fuera "anormal": un albino con los ojos rosa a medio cerrar, un bebé con labio leporino o una mujer gorda como un globo debido a alguna misteriosa deficiencia glandular. Como se lo habían prohibido, Diane los miraba con más atención, y desarrolló una profunda simpatía por toda rareza humana.
Su método fue sencillo: ir al encuentro de lo grotesco, de lo bellamente horrible.
Su segundo paso fue entablar conversación con la fauna nocturna, con los reventados de la vida, con los personajes más excéntricos que pululaban por bares de mala muerte y basureros. Diane conversaba largas horas con prostitutas, chulos, mendigos. Les explicaba su pasión por la fotografía y luego los convencía para que dejaran tomar una foto. Poco a poco fue conformando una galería de tipos, de seres que más que personajes de la noche eran alegorías de nuestras pesadillas. Un inigualable museo de hombres, mujeres y niños dejados al margen del gran "sueño americano".
"Esas criaturas extrañas habían tenido madres normales, pero habían salido del útero alterados por una misteriosa fuerza que no llegaba a comprender".
Arbus cambió drásticamente nuestro sentido de lo permisible en cuestión de fotografiable, amplio el alcance de lo que resultaba un tema aceptable y exploró, de forma deliberada, la ambigüedad visual de las personas que ocupaban un lugar preponderante dentro de la sociedad como así también de las marginadas.
Sus modelos miraban siempre, en forma directa, a la cámara. Ella los iluminaba siempre con un flash directo o algún tipo de iluminación directa. Según sus propias declaraciones "para mi, el tema de la fotografía será siempre mas importante que la imagen".






post dijo
Increíble, la anteúltima foto es guaaaaaaaaa! Una fotografía del Inconciente.
agendo nombre de la fotógrafa
31 Mayo 2009 | 10:46 PM