Diezporquince
Por Diego Colinamún iguanasiberiana@yahoo.com.ar
Cuando se escribe se plantea una dinámica, un juego con el del otro lado en este caso de la pantalla. Mostrar o no las cartas es una cuestión de tiempo o de estrategia. Y tengo poco tiempo. Es siempre gracioso en estos lugares de exposición leer elogios de curadores o parientes que no se identifican como parte del staff de sus víctimas-cómplices. No es leal eso. No soy laura Pérez pero estoy a su lado hace ya mucho tiempo. Y más, soy periodista. Advertencia hecha.
¿Las fotos? No hay mucho que contar. Se trata de otra cosa
Nunca confíe en los que explican el chiste. Los fotógrafos que te disertan teóricamente sobre sus propias fotos, que te dicen que quisieron mostrar y te invitan a ver eso ya fueron arrollados por el aplauso de los que no pudieron ver nada. Pasa siempre. Los fotógrafos nunca dicen de sus fotografías. No deberían decir mucho. Se roban colores la intención.
En Trelew Chubut en dónde se escribe esto, dios no creo jamás un fotógrafo. Podés encontrar reporteros gráficos, psicólogos, arquitectos, odontólogos, productoras de radio y hasta profesores de fotografía que hacen fotografía. Excelentes tipos que hacen fotografía. Pero nadie come fotografía, nadie vive aún de vender o recibir dinero por su fotografía. No hay mercado, no es rentable. Y eso no es bandera de independencia, es carencia de circuitos. Sin embargo, la fotografía no es un hobby. Es muchas veces una necesidad de expresión, de grito, de palabra en diezporquince. Y ahí están varios sacando fotos aún. Sin que las profesiones se los traguen del todo mostrando algo que nadie aún vio. Quizás ambas cosas estén relacionadas.
Escribo esto en un lugar en donde es imposible comprar un libro de autor de fotografía en las dos librerías de la ciudad, en donde el museo de artes visuales promete reabrir sus puertas desde hace casi un año. Un lugar en donde la única galería que nació concebida para mostrar arte cerró sus puertas hace algunos años. Un lugar de sobrevivientes. Un lugar donde seguramente hay cosas que contar, sin explicar el chiste, sin exhumar la última explicación a la foto. Ese lugar, éste lugar-ventana sin ninguna previa explicación. Bienvenido.


