Entrevista TELA DE RAYÓN / Laura Pérez
El vértigo de unas imágenes
Por Jorge Spíndola

Laura Pérez (Trelew,1980) es parte de una nueva generación de fotógrafos/autores cuyos trabajos (a pesar de los costos y de los pocos espacios de difusión) van aportando otras subjetividades,otras formas de mirar y plasmar mundo.
“Me gusta el azar de encontrarme con la imagen, lo espontáneo, componer en lo que dura el tiro. Para que salga hay que tener técnica, práctica y percepción”,dice Laura Pérez, quien ha vivido la transición entre la fotografía de negativo y la actual “era digital” sin descartar ninguna experiencia como aprendizaje.
En 2006 participó del Festival de la Luz, organizado por Eduardo Ge/Tá-boas, donde resultó seleccionada por Silvia Mangialardi para la publicación de sus trabajos en la revista especializada Fotomundo.
T.R. -¿Trabajas en series temáticas, técnicas? ¿Cómo se construye una mirada?
L.P. - Tomando en cuenta que hacer una muestra para cualquier fotógrafo toma bastante tiempo,a veces años,y en mi caso el tema económico no me ayudó, he tenido bastante suerte y gente amiga que me ha invitado a exponer. Algunas de las fotos dieron vueltas por la Galería del encuentro y en la Galería de Arte “Un Lugar”, la de Román Cura, que lamentablemente ya no está más como tantos otros lugares. Todo lo que se hace a pulmón y de manera independiente, cuesta mantenerlo en el tiempo.
Igualmente a las series no las cierro todavía, calculo que por una cuestión de tiempo, hace poco que empecé en esto de construir una mirada de autor. Sigue en construcción. No me propuse una temática, apareció y me fue llevando. Una mirada que fui descubriendo. ¿Dónde terminará la mirada?
T.R.- En las fotos (salvo la ventana con el contraluz, tapa de Tela de Rayón) hay un registro del movimiento como posibilidad plástica, cierto vértigo o fugacidad. Contanos algo de esa búsqueda.
L.P.- Tengo dos extremos bien marcados en las series.Uno más estructural, fue el primero que me salió. Después apareció el movimiento,el de estas fotos. Tienen que ver con momentos de mi vida, de contextos y de estados internos. Es la misma fugacidad de los momentos de obturación. Por otro lado, la acción de la memoria es imprevisible en el sentido de que cualquier hecho o sensación puede despertar una infinidad de recuerdos
que son transformados por la subjetividad. Toma momentos independientes unos de otros y suprime la relación de continuidad entre las escenas. El vértigo tiene que ver con un mundo en el que la acción sucede. A veces menos en el espacio y tiempo exterior que en la memoria. Y ahí es donde la foto fija puede trascender lo estático.
T.R. - Desde tu primera reflex, hasta la fotografía digital ¿Cómo te fuiste llevando con los cambios técnicos. Abre otro campo de posibilidades la “era digital”?
L.P.- Desde muy chica sacaba fotos a lo loco, con una poket, a la familia y amigos. La reflex apareció cuando estudiaba diseño y una de las materias era Fotografía, con Edi Jones. Después entre en el Taller de Estética de G/Taboas. Me entusiasme con esto. Hasta hoy para mí la reflex no tiene comparación con ninguna cámara digital. Hay que empezar por lo más difícil.
Insisto en esto de probar de todo,aunque me resistía al principio. Aparece de nuevo lo económico, por supuesto, los costos son mucho más baratos. Las posibilidades de acceso, la rapidez, comodidad, etc. Compré una digital bien básica.Ahora hago fotos a lo loco de nuevo. Cada tanto saco la reflex,pesada,es un placer hacer todo el proceso de espera para ver el resultado final. El negativo transmite otra cosa. Te obliga a entrenar el ojo, no podes borrar y sacar de nuevo, y no perdés la práctica.
T.R.- Es posible mirar tus fotos con un ojo en la composición plástica y otro en el registro testimonial. ¿Esto es así para vos?
L.P.- La plástica es un tema complejo. Creo que hay que estudiar, ver y leer sobre pintura, fotografía y arte en general, tener conocimiento técnico. Hablar con otros plásticos. Ver todo lo que se pueda. Partir de una visión analítica. Algunos fotógrafos se basan mucho en el objeto por si mismo y dejan de lado la composición. La vista es una capacidad que introduce en nuestra vida un sinfín de complicaciones. En un lugar estamos nosotros observando la realidad que nos rodea, en otro encontramos esa realidad observándonos desde distintos ángulos, situación de la que también tomamos conciencia en nuestra observación. Me gusta el azar de encontrarme con la imagen, lo espontáneo, componés en lo que dura el tiro. Para que salga hay que tener técnica, práctica y percepción.
El registro,el testimonio,es innato de la fotografía. Estaría bueno el desafió, cómo sería hacer foto no testimonial?
T.R. Rincones urbanos, la noche, actores sociales como los artistas del semáforo, son algunos contenidos que giran en tu obra. Contanos algo de eso.
L.P.- Use todo eso como elemento expresivo. Pero podría usar eso o las patas de una silla. Utilicé los movimientos, los colores, las siluetas, las formas, equilibrio, ritmo, las luces y sombras. Lo demás viene de la mano de esta ciudad.Busque generar sensaciones, ambientes y climas. Incorporé la figura humana para crear un protagonista, que puede ser cualquiera de nosotros.
T.R.- ¿Fotógrafos, corrientes artístico- fotográficas que te gustan, o te hayan movilizado, asombrado?
L.P.- Bueno sería interminable. Básicamente los canónicos. Man Ray, Henri Cartier Bresson, Ansel Adams, Brassaï, Eduard Weston, Ernst Haas, Kertesz, Mapplethorpe, Paul Strand, Robert Capa, Robert Doisneau. Todos tienen su magia. El trabajo fotográfico de Alexander Rodchenko me gustó mucho. Acá en Argentina hay muchos, muy interesantes. Admiro a quienes pueden hacer un buen retrato. Me gusta la abstracción, el surrealismo. Tengo gustos muy mezclados.
T.R. -¿Proyectos, espacios de difusión? ¿Cómo es ser fotógrafa/ autora en este Trelew?
L.P.- Proyectos miles, todos a largo plazo. Tengo un blog: www.espacioblog.com/lauraperez,un espacio para opinar y reflexionar.
Es difícil hacer cualquier cosa que sea de manera independiente.No hay un mercado aún para la fotografía. Acá en Trelew no hay recursos para vender obra y esto no es un oficio barato. Tampoco se trae obra de otros lados para abrir el juego. Uno se queda muy en el molde. No hay movimientos, ni generación de espacios alternativos. No hay crítica. No hay escuelas. Habrá que hacer mundo...Habrá que ser autodidacta...
Uno trata de no repetirse,no cerrarse y no estancarse y es una lucha constante con la rutina. Lo bueno de todo eso: cuanto más esfuerzo te cuesta más valoras los pequeños logros.#


